BIENVENIDOS LEGIONARIOS

Las gradas son la representación de una fanaticada que entrega alma y corazón a la victoria de su equipo, y aunque existan derrotas, el fanático no pierde la entrega y el sentido de pertenencia que le identifica como parte de éste.
En las gradas, lugar de pasado y presente, se perfila siempre un futuro victorioso que le da vida al fanático y al equipo en pleno. Es además, un encuentro de sentimientos que se desbordan y que se heredan … que contagian, que enamoran. Es el intercambio de saberes, afectos expresados en reconocimientos y reclamos, es pasión entregada a la certera esperanza de saberse siempre ganador.

La emoción que fluye, los códigos de amistad y de respecto que pueden existir con algunos contrarios, o aquellos que más bien por defensa terminan en discordia, son elementos que le dan sentido y que forman parte indispensable de la manifestación de pasión por el Beisbol.

Las gradas son una huella indeleble, son el grito masificado de permanente emoción, son abrazos, brincos, apretadas de manos, miradas, sabores y sinsabores…
Toda pasión tiene razón, y una de las razones del fanático en las Gradas, en la Legión del Jardín Izquierdo, es mantener vivo al equipo que une historia y presente para heredar desde la fanaticada, desde la gente, la tradición de un deporte que identifica parte de la vida de un fanático. Y como diría un legionario: Beisbol, legion y gradas por siempre !!!!!!!!

"...en las tribunas caen los foules y en las gradas caen los jonrones que nos dan los triunfos.."

"...El Caballo se alista para la batalla, pero solo Dios le dará la Victoria..." Carlos Subero.

Todos en las gradas nos colocamos una armadura de guerrero, porque sabemos siempre, que la victoria nos pertenece.

jueves 25 de agosto de 2011

Tercer Strike

Las sentencias pueden tomarse, en la complejidad compuesta del béisbol, como el conector entre los diversos individuos, que componen el espectáculo. El jugador, el anotador, el umpire y el fanático siempre estarán a la merced de una sentencia, equivoca o no, elevara a todos, a un estado de soltura y presión, de intensidad y emoción. Lo inmanente al juego del batear y correr.
El tercer strike cantado, se podría colocar como una de las tantas llamadas, de mayor polémica y discusión dentro de la dinámica. Se discute la precisión y constancia del umpire principal y se disputan las razones de aquellos no favorecidos por dicha decisión. Pero apartando todo conflicto y retorica sobre una sentencia, el tercer strike, podría significar para el umpire principal, el gran momento de la noche, su momento de significación y muestra, el espacio en donde va ser observado por todos. El lugar de los aplausos y los abucheos en fusión.

No es menester las múltiples exposiciones de un tercer strike, el estilo único puede ser un sello para todo umpire. Horas frente a un espejo, sus practicas no se detienen por el simple hecho de verse bien. De formar parte del gran escenario.
En las academias se recomienda un tercer strike netamente frontal, el juego no se detiene y las situaciones pueden toparse. La mecánica del tercer strike dando el frente al terreno, ayuda al iniciado, a tener control del juego y poder apreciar bajo un mejor ángulo, cualquier interferencia o novedad presentada.